22.2.06

La problemática de técnicas "boycott" en España

Mientras investigo algo para mi trabajo sobre la España después de la guerra civil, me doy cuenta que esto que a la gente le gusta llamar "el problema catalán" no es nada nuevo - cosa que todos sabemos - pero que la forma en que los madrileños y españoles lo están tratando sí lo es, desastrosamente.
Miro atrás, antes de que Franco decidiese que la península era su patio e iba a jugar a polis y cacos - todos los que no pensaran como él y la falange cacos - había una historia en formación muy interesante para los vascos y catalanes. Por ahí el año '34, Cataluña ya tenía un "estatut", mucho más autónomo que el que tienen ahora (no necesariamente que el que piden) y el País Vasco más de lo mismo. Lo curioso es que los que apoyaban la República, es decir, el gobierno de esos momentos, también apoyaban la autodeterminación de las diferentes regiones de la península. Los socialistas de Madrid, junto a muchos otros partidos que eran mayoría en el gobierno, apoyaban a los catalanes de muchísimas formas. Por otro lado, los de la derecha en Madrid daban su consentimiento generalmente porque apoyaban más de lo mismo en el país Vasco, pero con la derecha llevando la movida. En otras palabras, los líderes, con el apoyo del pueblo detrás, habían hablado de comenzar a hacer de todo esto algo oficial, de por fin dejar que las partes diferentes del antiguo Imperio Español decidieran juntos cómo querían relacionarse.
Cuando Franco y sus generales forzaron un golpe de estado masivo, es curioso que hubieron 3 ciudades que no cayeron al principio: Madrid, Valencia y Barcelona.
La España de Franco usaba el lema "¡Una España, grande y libre!" para reducir a la nada toda la autonomía conseguida, después de años de lucha, por Cataluña y el País Vasco. Cualquier intento de expresión cultural en el idioma que habían tenido desde siempre (al menos en Cataluña) fue perseguida con Franco. También es interesante notar cómo el gobierno de Franco discriminó a ambas comunidades autónomas en los años 50 y 60 cuando llegó el renacimiento económico, a modo de castigo prácticamente. La centralización Franquista hizo perder mucho a las comunidades autonómicas más lejanas, sobretodo los que se habían autogobernado un poco, como éstas dos. Fijaos que en el año 1940 Barcelona y Madrid tenían más o menos la misma población: algo más de un millón de habitantes. Después de la centralización bestial de Franco en Madrid y la represión del comercio de Barcelona, en el año 1960 Barcelona se encuentra con 1,5 millones y Madrid ya con más de 2,25 millones.
La amargura, la rabia y el odio provocado por esto es parte de lo que sigue impulsando a los nacionalistas, sí. Pero no olvidemos que están pidiendo algo que ya han estado pidiendo años, desde principios de siglo y mucho antes, y que mucho de lo que piden ya lo habían tenido. Parte de la razón, a mi entender, de que sea tan separatista ahora es precisamente la reacción contra el gobierno de Franco que les juntó a él con una mano de hierro, expulsando o asesinando a todos los que soltaban una mínima queja (recordemos a Lluis Companys). Hay un miedo a volver a ser obligados a una seudo-unión (el PP no estaba muy lejos en muchas políticas, aunque no tiene ni punto de comparación a Franco, claro está).
Por otro lado está el rechazo de gran parte de España, a estas regiones. Mucho de esto fue impulsado por Franco, que usaba a los catalanes y a los vascos como un ejemplo de cómo se debe castigar a rojos y a separatistas. Los periódicos y otros medios de comunicación promovían esa actitud de rechazo entre españoles hacia los hermanos que eran un poco diferentes. Este sentimiento no es parte de la historia de España. Precisamente antes de Franco, durante la II República, había un sentido de hermandad entre madrileños y barceloneses, y vascos creo que también. Durante la transición todos fueron muy cuidadosos en volver a despertar esa hermandad, dando a cada uno algo de lugar para su comunidad... Y así va la historia.
Ahora, en estos momentos mientras Cataluña pide más autonomía según el Estatut prevé, y en toda regla según la ley, la actitud de los líderes del PP me preocupa muchísimo. Me preocupa porque lo único que hace es despertar enemistad entre españoles, o sea, entre catalanes y madrileños (y vascos, claro). Esto es una contradicción a lo que predican, ¿quieren una España unida? Normalmente la forma de hacer eso no es insultando al que tienes al lado, precisamente al contrario. Provocar y promover un boycott a productos de una parte de España, por muy independiente que se quiera hacer, es obrar contra el mismo principio que se predica. Lo único que provocará, como se probó con el totalitarismo anti-regional de Franco, es una reacción más y más fuerte contra los poderes centralistas. Los catalanes estamos sintiéndonos (sí, me considero uno) más y más marginados y odiados por esta inventada "España" tradicionalista, y pronto vamos a ser obligados a resignarnos a sólo una opción que nadie ha querido, y es la de dejar que nos rechacen totalmente hasta dejar de existir como parte de lo que siempre hemos sido. Cataluña es una nación, y España debería ser un país que abarcara las naciones que siempre han existido en ella, de hecho, que han existido antes de que España fuera un concepto en sí. ¿Y que no se sabe qué Cataluña era la que existía, o qué País Vasco era el que existía? Pues se deja que la gente lo decida ahora, eso es democracia y el derecho a la gente a decidir.

Me he flipado un poco, pero es que hasta desde aquí es patético lo que se ve de la política española y sobretodo de la oposición que todavía no ha asumido que perdió las elecciones porque España entera quiere algo diferente. Siento que sea tan largo y desordenado en pensamiento el artículo. No tengo tiempo ahora para reordenar los pensamientos y eso, quizás un día escriba algo más metódico y aceptable, al menos mi opinión aquí queda expuesta, creo que por primera vez. También debo disculparme por no haber leído todavía el estatut antiguo y el propuesto entero, lo tengo guardado pero no he tenido tiempo, y soy consciente que eso debilita mi opinión.