9.12.06

No es Ben Harper, pero...

"Evidentemente yo" me pasó esto y me alivió un día que se hacía pesado. Quiero aprender a tocar así, aunque se esté haciendo de moda ahora, porque ofrece muchas posibilidades.

vídeo Erik Mongrain

que conste que yo hice algo parecido en la introducción a "A ti sea la gloria" del CD Alabanza Underground: una sesión acústica.

29.11.06

El fin, ojalá temporal

Voy a dejar de esciribir durante un tiempo. Al menos eso pienso hoy. Ojalá en algunos días lo vuelva a coger y a ponerme, pero no lo veo muy probable.
En mi último comentario del texto anterior a este veréis una parte del porque, la otra es más práctica, simplemente es difícil encontrar un tiempo adecuado para dedicarme a ello.
Por si os interesaba, es porque estoy trabajando por las mañanas y muchas tardes y estudiando también por las tardes y por las noches tengo actividades musicales o de la iglesia. No estoy quejándome, es genial estar en tantos frentes, pero simplemente significa que las prioridades han cambiado y el tiempo libre que tengo debo dedicarlo a estudiar, a trabajar extra o a dormir y descansar.
Echo de menos escribir, pero cuando pongo un texto parece que todo lo digo mal. Por alguna razón he ofendido a lo largo de mi vida a muchísima gente con cosas pequeñas que constantemente me siguen echando a la cara, no como tomates, no es tan obvio, sino como piedrecitas de esas que te pican y no sabes si te lo ha tirado alguien o se ha caído del cielo.
Lo siento a todos, de verdad, jamás tuve esa intención. A mí es que me gusta escribir y dejar plasmado lo que estoy pensando, imaginando y creyendo sin tapujos ni mucha censura. A la gente le provoca, creo. Eso no debe ser malo, pero si siempre es una provocación negativa, o si siempre están en desacuerdo, algo va mal. Así me siento y me he hartado un pelín. Mea culpa. Sin ánimo a ofender.
Un día volveré a coger esto, cuando tenga el ánimo un poco más levantado y algo de tiempo para lo que siempre pensé que no era necesario: formatear para el gusto del lector. Me siento engañado por la literatura y mis profesores que decían que uno se debía expresar libremente y de allí salía la verdad... Dejo de escribir, perdonad, es la tentación. No voy a decir nada, a ver si me van a culpar del peor pecado que parece que tenga ahora mismoa: la de extrangero que no entiende. (sí, lo he escrito con "g" para forzar el argumento).
Un saludo,

22.11.06

Hablar o no hablar

Escuchando una conferencia sobre la "Biopolítica" y "Bioética"

¿Será el idioma? Parece que el mundo hispano a ambos lados del charco solo sabe resumir y añadir. No parecemos conocer los conceptos de sintetizar y concluir. Hay miedo a eso, grita el "¡se perderá algo!" en lugar de pensar "¡nadie lo entenderá!". Al contrario de lo que se piensa en el mundo de habla inglesa. No nos damos cuenta de que hay que saber más y decir menos. No creemos que se nota que sabemos poco cuando sólo resumimos (y mal, por cierto) y contamos lo que se ha dicho exhaustivamente. Es decir, no decimos nada nuevo; y puesto que lo que decimos ya está escrito, no decimos nada.
Citar, citar, citar... pero no hablar, ¡Dios no lo quiera, que nos oigan!

3.10.06

De vuelta en vuelta



El concepto de "perder el tiempo" siempre me ha parecido muy curioso. El tiempo, ¿cómo se pierde algo que nunca has tenido? En metafísica incluso nos plantean el tiempo, o al menos el tiempo linear, es un invento del cristianismo, San Agustín lo explica un poco en el libro XI de Confesiones, dicen. No sé si lo hemos inventado, pero desde luego yo nunca lo he poseído.

Aún así, me salen esas palabras cada día entre las 15 y 20 h., mientras escucho a hombres y mujeres contar cosas de las que saben muy poco, lo cual jamás admitirán. De vez en cuando uno se inspira, y se le abren un pelín más los ojos, y mueve más los brazos y levanta la voz y se pone en pie y deja de utilizar los silencios. De vez en cuando. Pero a menudo parece que ellos se aburren igual que nosotros.

Quizás parte se debe a las asignaturas y su contraste con mi gusto personal. El caso e que no acabo de entender la importancia de saber, o estudiar, porque saber de esto no sabe nadie, este tipo de cosas. Pensé hoy que si fuese ministro de la educación replantearía todo el estudio de "cultura" e intentaría enfocarlo más en formar a alumnos que hagan cultura en vez de formar a críticos sin ganas de aprender más que sólo saben desmontar y criticar la cultura. Con cultura me refiero a muchas cosas, no sé ni siquiera definirlo, pero no me refiero sólo al idioma ese pedante que se comenta por las madrugadas en la 2, me refiero a lo que nos mola y además parece que nos enseñe algo. O una definición parecido, estoy abierto a sugerencias.

Puede que sea porque estoy trabajando también, intentando encontrar a gente que está cambiando el mundo desde abajo, desde la esfera social, y eso sí me inspira un poco más. Quizás es porque no duermo, quizás es porque tengo novia y me mola más estar con ella que casi cualquier otra cosa, quizás es porque toca Ben Harper el jueves y voy a ir al concierto y me encanta esa idea.

La nota positiva es que he aprendido a ponerme y punto, que al final lo puedes disfrutar todo. Me preocupa, sin embargo, que quizás eso es una excusa para no pararse y pensar acerca de la inutilidad de todo esto, o quizás sirve muchísimo pero no lo veo porque estoy "sumergido" -aunque no me siento sumergido- en ello. Quizás.

5.8.06

Mañana: Nepal

No es estrictamente mañana. Realmente mañana nos vamos a una casa en la urbanización de Parque de las castillas en Guadalajara para estar dos días preparándonos para un viaje que esperamos ansiosamente. El lunes a las cuatro de la tarde salimos hacia Londres, de allí a Bahrein y finalmente al aeropuerto de Katmandú donde nos esperan 21 días llenas de aventuras, retos y sorpresas que, creo, cambiarán nuestras vidas.
Antes de un viaje así uno se pone en un estado de ánimo muy especial. Me doy cuenta que soy recipiente de un enorme privilegio y portador de una igualmente enorme responsabilidad. Coordinar los movimientos de 16 personas, si bien con muchísima ayuda excelente, y asegurar su seguridad y la posibilidad de cumplir los objetivos, hace que tiemble. A la vez me emociona ir a uno de los países más exóticos del mundo con un grupo de buenos amigos. Como decía, estoy en un estado de ánimo algo interesante.
Podría decir más, quiero tener más que decir mientras espero que llegue el último grupo de 3 chicos para incorporarse al grupo, pero no llegan las palabras. Estoy sobreabrumado. Ayúdame Dios a olvidarme de lo que no puedo cambiar y a disfrutar de este privilegio. Gracias.

(Si queréis estar al tanto del movimiento del equipo (no creo que escriba más aquí hasta principios de septiembre) estaremos actualizando el blog http://misionnepal.blogspot.com (primero de la lista a la derecha) durante el viaje.)

16.7.06

El mundo es un diamante

Lo siento por todos aquellos que prefieren leer un blog estructurado, repasado y con un sentido pensado con anterioridad. Me desgasta eso, este blog es para dar lugar a mi verborrea y expresar las cosas como me salgan. Ya hay otros espacios y momentos para otras cosas, es que no tengo la energía para pensar aquí, sólo quiero escribir y que salga lo que hay dentro.
Ahora mismo lo que hay dentro es la sensación de que el mundo es un diamante: lo ralla todo.

Me ralla el corazón y el alma y el ser y lo físico. Y me cuesta levantarme. A veces pienso que quizás no me quiero levantar. A veces estar rallado es como después de que te hagan una falta en la segunda parte de un partido de fútbol. No estás lesionado ni extremadamente dolido, pero ya estás cansado, y te han hecho algo que no debían, y la hierba es cómoda, y es que no te quieres levantar, estás bien allí. Como cuando caes esquiando ya por el final, se está bien en el suelo; te duele todo el cuerpo y aunque te gusta esquiar, o jugar a fútbol, o lo que sea, en ese momento quieres quedarte allí tirado y que te atiendan, y que se pause el mundo y puedas recuperarte, o descansar.

Quiero que se pare el mundo en muchos momentos. Que el tiempo simplemente se detenga, que la gente deje de existir un ratito. Quiero pararme, evaluar, pensar en soluciones, comenzar de zero, rellenarme la energía como en algunos juegos de peleas que te va subiendo mientras no te peguen golpes. Pero es que aquí los golpes nunca dejan de llegar, el diamante del mundo nunca se desgasta. A veces encuentras una manera de sustituir la piedra de alguna parte de tu ser con otra más dura, pero es que, como llevo repitiendo, el mundo es un diamante y no te deja de rallar, nada lo puede parar, como el tiempo.

No hay soluciones, y el pesimismo tampoco da resultados. Hay que seguir, curarse algunas ralladas y otras, posiblemente, se queden allí para toda la vida. Pero hay que levantarse, como en el fútbol, y marcar otro gol, aunque te cueste la vida. Quizás te lesiones, y te alegres en parte porque ya no tienes que jugar más (porque estás cansado), pero a los 10 minutos ya te arrepientes. A los 20 minutos te duele más y a la semana estás sin caminar y ya no rallado, sino que deprimido.

No quiero querer rallarme, quiero querer estar bien, pero es que se está tan bien en el suelo...

9.7.06

La fuerza interior del tío Tom

Esta mañana he terminado el libro La cabaña del tío Tom, escrito por Hariet Beecher Stowe alrededor del 1850. Como sabréis la mayoría, es un libro clave en la historia, en particular en la historia de EEUU. Dicen que fue uno de los elementos más esenciales en la concienciación de los estado unidenses sobre la maldad de la esclavitud. Poco después de haberse publicado, comenzó la guerra civil o guerra de secesión en el que por fin EEUU se unió y se prohibió la esclavitud bajo cualquier pretexto en todos los estados y no solo los del norte. Como uno se puede imaginar, impactó al resto del mundo también.
Dicho esto, y quitándolo ahora de ese contexto, es un libro genial. Está bien escrito, supongo, no sé juzgar mucho eso, me meto demasiado en la historia; pero lo increíble es lo directa que es Harriet dirigiéndose a sus lectores sin pelos en la lengua. Es capaz de ilustrar más de 4 historias diferentes, más o menos paralelas, pero totalmente distintas, y en todas, lo esencial del éxito de un esclavo para seguir viviendo es su relación con Jesús. El tío Tom, como sabréis, fue un mártir para Jesús, o así al menos lo pinta ella. Basándose en historias que conoció de boca de las víctimas y sus amigos, ella encuentra una similitud en la fuerza de todos los esclavos para seguir manteniendo su humanidad en medio de circunstancias crueles, injustas y bajo el amparo de la ley y el cristianismo. Esta fuerza es Jesús.
Al acabar los capítulos del desenlace final, abrí mi diario y escribí: yo quiero tener una actitud hacia la vida como el tío Tom. Quiero estar siempre dispuesto a ayudar, aunque me apalicen por ello, siempre dispuesto a sacrificarme por los demás y nunca dispuesto a someterme a la maldad que me es impuesta por fuera. Él no pegó a sus compañeros bajo amenaza de muerte, que le llegó, simplemente no lo hizo porque sabía que su alma no pertenecía a su amo, pertenecía a Jesús. No le preocupaba no quedar bien en esta vida - aunque le dolía y oraba contra ello cada día, claro está - porque sabía que era más importante complacer a su amo y Señor de la otra vida. Y, así, consiguió vivir la paradoja de la vida propuesta y vivida por Jesús: Tom vivió una especie de "cielo interior" durante su vida. Yo quiero vivir eso.